Caso Harry Potter

El best-seller comenzó a ver la luz del día, en bares, cuando Joanne (J.K. Rowling) se le ocurrió escribir una historia sobre un joven mago en una escuela de brujería. El QUIDDITCH, el deporte mágico más famoso, nació luego de una pelea con su novio, así se iba creando el gran mundo de Harry Potter.

 

Joanne pasó por momentos duros en su vida, tuvo que cuidar de su hija prácticamente sola. Luego de la muerte de su madre padeció una fuerte depresión, así lo expresó en el capítulo “El Espejo de Oesed” del primer libro.

 

Pasó tiempo, pero en el bar de su cuñado terminó La Piedra Filosofal. La dificultad era la extensión, teniendo en cuenta que es un libro para niños. Pudo conseguir un agente literario, Christopher Little, sin embargo ninguna editorial estuvo dispuesta a publicar el libro.

Fueron arduos y varios intentos, enviando su trabajo a diferentes editoriales. La respuesta esperada fue de la editorial Bloomsbury. Una particularidad que le exigieron cambiar, era que se agregara un segundo nombre, para ayudar a las ventas (El nombre da la sensación de “prestigio”) y ella eligió el de su abuela favorita: Kathleen, que es la “K.” antes de “Rowling”.

Los problemas financieros para J.K.Rowling habían terminado. El éxito la condujo a la editorial norteamericana Scholastic’s que pagó 150.000 dólares y aseguró la publicación de los otros 7 libros.

 

El modelo de Marketing básicamente “se sostuvo por la audiencia, la que adoró el producto, habló sobre él (a través de los medios de comunicación, que le dieron un alcance masivo), hicieron ese contenido propio (a través de fan sites, arte de los fans, convenciones de fans, ficción y música hecha por los fans, etc.), y demandó más de la marca que condujo al éxito de la misma. Además, Harry Potter fue el catalizador para la tendencia en este género, y mostró a editoriales, estudios de cine y demás, que hay un mercado para este tipo de contenidos”.
Actualmente, “más autores saltean por completo la edición tradicional, porque las editoriales ofrecen poco apoyo en marketing. Como el autor está haciendo la mayor parte de las relaciones públicas y el marketing, hay menos incentivo para darles a las editoriales tradicionales la mayor parte de los ingresos y beneficios del libro”. “Es importante destacar que la estrategia de marketing implementada para Harry Potter fue mucho menos estratégica y mucho más buscando mantenerse al día y al tanto de los consumidores”.

Hay que destacar cinco factores que llevaron al éxito de la marca:

1) era un producto bueno.

2) el vínculo emocional con la marca por parte de los consumidores.

3) marketing boca a boca y constante actividad online controlada por los fans.

4) anticipos y marketing constante introducido por los editores y los estudios de cine.

5) consistencia en la marca y moderación y frenos ejercidos por J.K.Rowling.
La principal amenaza que tuvo J.K.Rowling fue el rechazo por parte de las editoriales, ya que no presentaba defectos de escritura. Muchos críticos lo catalogaban como un simple libro de ficción, con parecidos al Mundo ya creado por J. R. R. Tolkien (El Señor de los Anillos).

Al ser un libro de gran extensión (250 págs.), sin mencionar que es un libro para niños, fue unos de los riesgos que tuvo que afrontar el libro. Pese a todo, Harry Potter, rompió fronteras, más allá de la industria del libro, desde la industria cinematográfica, hasta un parque temático, que recrea El Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería.

Entrevista completa a autora del libro sobre el éxito de Harry Potter. Entrevista a Susan Gunielus

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Acerca de Marta Villar

Productora multiplataforma y docente universitaria.