Leonora Djament: “No me parece objetivo decir que los grandes grupos son los malos y que las pequeñas editoriales son las buenas”

ENTREVISTADORES: MALOVRH, ROJO, CRAVIOTTO

Como consecuencia de la crisis económica de 2001, Argentina comenzó a vivir un fenómeno totalmente nuevo: el surgimiento de editoriales independientes. Dentro de este gran grupo se encuentra la Editorial Eterna Cadencia. Su Directora Editorial, Leonora Djament, compartió sus puntos de vistas y su experiencia en esta industria. En cuestión de conceptos, se puede referir a este tipo de editoriales con distintos nombres. Varios editores sostienen que no son independientes en el sentido de que, en realidad, dependen de todo: de los vaivenes económicos, de algún subsidio. Estas pequeñas editoriales dependen mucho más que los grandes grupos. Leonora propone otras opciones como “editoriales autónomas” y “pymes”. Pymes, porque son pequeñas y medianas editoriales cuyo objetivo consiste en hacer libros y sobrevivir. Y autónomas, en el sentido de que deciden por ellas mismas qué publicar y no están subordinadas a las demandas del mercado. Los grandes grupos, en general, investigan la demanda y buscan satisfacerla, entonces están subordinados al mercado.

En la actualidad, los grandes sellos buscan bestsellers que vendan en gran medida, con rapidez y les den una rentabilidad alta y libros de gran rotación. Pero hay que tener en cuenta también que las grandes editoriales han publicado y publican parte de la mejor literatura argentina de los últimos años. Sería inapropiado decir que los grandes grupos son los malos y las líneas editoriales pequeñas son las buenas. La gran diferencia con los grandes grupos son el modo de concebir el libro. Los grandes grupos piensan el libro como una mercancía más que está en la góndola de los supermercados y, en términos económico/financiero. Las editoriales independientes lo que hacen es repensar el negocio a otra escala y con otros objetivos. Una característica de las pequeñas editoriales es que la parte comercial va a la par de la parte editorial. En cambio, en los grandes grupos muchas veces estás partes están totalmente separadas.

Los  objetivos de Eterna Cadencia, al igual que los de la mayoría de estas pequeñas empresas, son intervenir en los debates del presente, promover la lectura y promocionarla, dar lugar a autores poco conocidos. A la hora de decidir si publicar un libro o no, se controla que se ajuste a los criterios que tienen dentro de estas colecciones. Interesa principalmente que tenga un importante trabajo con la escritura. Que sea una buena historia acompañada de un trabajo minucioso con la sintaxis, el estilo, la adjetivación, y demás, se descarta.

Las nuevas tecnologías cumplen un papel fundamental. En el caso de Eterna Cadencia, el blog funciona mejor que la página web, es un órgano de difusión y una revista literaria. Las páginas webs sirven a modo institucional de catálogo pero lo que está vivo e interactivo es el blog.

Uno puede hacer una editorial como un hobby, hacer un par de libros al año porque es interesante y divertido. Pero también existen las editoriales pequeñas que buscan hacer un proyecto cultural, simbólico y económico. Todas las personas que trabajan en ella viven de eso, son empresas y, por lo tanto, necesitan una  mínima sustentabilidad.

La industria del libro no se encuentra en un mal momento, sin embargo, al ser un sector frágil, abundan las cosas que se podrían trabajar y mejorar.  Es necesario hacer crecer el grupo de lectores y para ello, ya hay que trabajarlo desde las escuelas. El gobierno puede ofrecer ayudas a la edición. Existen numerosas medidas que no son costosas en la económico y que, sin embargo, a las editoriales les podrían  ayudar bastante.

Nota completa: https://drive.google.com/file/d/0B89PTSVOL10GOFlmTVR5WGdLY0U/edit?usp=sharing

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