Vanina Berghella: “La era digital es ahora”

Por Alina Fossati

Vanina Berghella es periodista especializada en Social Media. Actualmente realiza consultorías en gestión estratégica de comunicación y en contenidos web en empresas, en medios y en diversos organismos. Es analista de ciberculturas y tendencias de la web y también es la creadora del blog La Propaladora.

La inserción de una nueva tecnología para la comunicación impacta en la forma en la que se da la socialización, en el modo de comprensión individual y social. A la vez, afecta a los procesos de comunicación, tal y como se viene conociendo y estudiando hace algunos años. Muchos son los que creen que la creación de la Web 2.0 significa la muerte del periodismo. Sin embargo, Vanina Berghella demuestra por qué este planteamiento es incorrecto y da algunas claves para manejar mejor el mundo digital, para adaptarse a él y sobrevivir a esta nueva era tecnológica.

En la actualidad hay nuevos espacios para el intercambio de información disponibles que antes no existían y que día a día crecen y adquieren más visibilidad. La entrevistada sostiene que para convertirse en periodista se requiere experiencia, (quizás no laboral pero si en el uso de internet), y que los blogs surgen como una buena opción para descubrir el estilo periodístico propio, presentarse a la sociedad y venderse haciendo uso de todas las posibilidades que tiene a su alcance. “Las empresas de contenidos no buscan expertos, buscan aventureros con cabezas multimedia dispuestos a pensar en las plataformas digitales desde el punto de vista estratégico”, sostiene.

Ethel Pis Diez, docente de Media Management and Economics de la Universidad Austral, agrega que es necesario aprender a generarse el propio trabajo, pues el mercado es muy competitivo y para sobrevivir se necesita una actitud proactiva. “La era digital es ahora, no es mañana ni cuando terminan la facultad”, remarca Vanina Berghella. Ambas profesionales de los medios recomiendan empezar a pensar y a vivir la convergencia desde la vida cotidiana. “Hay que contar historias de calidad pero moldeadas en un diferente formato, acompañando la nota con fotografías, videos editados, con ese valor agregado que nos acerca a los lectores. Uno debe aprender a adaptarse pues los medios nunca cesan de cambiar”, subraya Berghella.

La vida digital es pública y permanente. Todo lo que se hace en internet deja huellas que persisten, por lo que es sumamente importante respetar la privacidad en la Web 2.0. En las redes sociales cada uno puede incrementar su protección adoptando rigurosos controles de privacidad sobre la información expuesta en perfiles personales, no obstante, esto no es suficiente. Vanina Berghella recomienda no publicar en internet nada que no quiera que sea público. “Hay que ser cuidadoso, siempre publicando información que sume y cuidando cada palabra para que no ofenda a nadie y, si se trata de un periodista profesional, éste debe actuar siempre pensando que sus acciones no sólo lo representan a él, sino también al medio en el que trabaja, los cual exige cierta coherencia”, remarca Berghella.

La especialista en Social Media también se refiere a los periodistas y al uso responsable de las redes sociales. Menciona un caso en especial:  un periodista de un conocido medio que fue despedido de su trabajo a raíz de publicaciones de contenido xenófobo en su cuenta de Twitter. Si bien Vanina Berghuella promueve el uso de las nuevas tecnologías para el trabajo periodístico, cree que se debería hacer de modo muy premeditado y responsable.

Finalmente, recomienda una buena formación académica que sirva de contexto y la experimentación con el uso de nuevas plataformas y herramientas digitales para insertarse en el ámbito que, hasta ahora, era solamente vedado a quienes ya estaban en el ámbito digital habitual.

Como corolario, agrega: “Las redes sociales no son algo pasajero, son una transformación social que ha sacudido los procesos comunicativos tradicionales y que plantea muchas más exigencias a los profesionales de las comunicaciones. Si queremos sobrevivir en este nuevo mundo digital, debemos aprender a adaptarnos a sus transformaciones”.

Bubok, un quiebre en la relación autor-editor

Por Julia Spagni

En la actualidad, la convivencia con las nuevas tecnologías han provocado una modificación en la mayoría de nuestros hábitos, ya sean los de consumo, los  de socialización o los de interacción; estas mutaciones afectan nuestra vida social, cultural y económica.

Gran parte de estos cambios pueden adjudicársele a internet que, en los últimos tiempos, se ha convertido en uno de los principales medios de comunicación. La web -sobre todo el diseño 2.0- ha incidido en diversos aspectos de nuestra vida, tanto en el ámbito privado como en el público e, incluso, en el profesional. Internet está influenciando cada vez más a las diversas industrias de la comunicación. La industria editorial no escapa de su efecto.

Desde hace varios años, las librerías han estado conviviendo con la venta online de publicaciones. Hoy, debe enfrentarse, además, con un nuevo  fenómeno que, si bien aún no ha causado gran impacto, significa un gran cambio para la industria. Se trata de bubok.com . Esta página web es una plataforma que posibilita la auto-publicación online ofreciendo a los autores y editores diversos servicios editoriales y la posibilidad de vender sus publicaciones en la web.

Bubok es un sitio de origen español que se extiende en siete países de Europa y de América, dentro de los cuales se encuentra la Argentina.  En este último caso, (www.bubok.com.ar) está bajo la supervisión de  Raúl Lilloy, quien presenta al sitio como un nuevo paradigma cuyo esquema se basa en las redes sociales. Bubok brinda la Imagenposibilidad al autor de, en sólo seis pasos, encargar cuantas ediciones de su libro desee o también la posibilidad de diseñar su libro en formato ebook y publicarlo en la librería online que posee el sitio.

Dentro de los servicios que ofrece se encuentran los de registro, de edición profesional, de promoción, entre otros.

Bubok introduce, a la vez, un cambio sustancial en la industria. Modifica, no sólo la cadena de producción, sino que también provoca un cambio en los roles de poder de la actividad puesto que le brinda al autor la posibilidad de la auto-publicación, por lo que la tarea del editor queda relegada. El autor que publica su libro mediante Bubok  ya no debe enfrentarse al editor; este último no influirá en la publicación del libro como lo hace en el modo tradicional, donde decide si publicar o no, basándose en lo que cree que a la audiencia le gustará o si será rentable o no para la editorial. Esa responsabilidad queda ahora en manos del autor quien, mediante una serie de clicks, puede hacer público su texto. El autor ya no está supeditado a las decisiones de una editorial.

El servicio que ofrece Bubok puede revolucionar en gran medida a la industria literaria debido a que el cambio de escala que genera un híbrido entre el rol del  escritor, que ya no es simplemente el de autor del libro sino que también se convierte en su propio editor. Esto puede significar tanto un beneficio para la industria como también una amenaza. En cuanto al beneficio, facilita la publicación de libros tanto en papel, sector de la industria que hoy se encuentra amenazado por la digitalización del medio, como de los libros digitales por lo que se aumentaría la producción.  El aumento sería provechoso para incrementar la cantidad de libros argentinos en el mercado, puesto que la mayoría de las publicaciones que encontramos a la venta proceden de otros países. Por ejemplo, el veinte por ciento de los libros argentinos se imprimen en China.

Si se observa desde otra perspectiva, el fenómeno puede ser negativo para la industria puesto que alimenta la lógica que hoy rige a las redes sociales, donde cualquiera puede escribir sin ningún tipo de filtro ni regulación. Al ofrecer los distintos servicios editoriales que posibilitan la auto-publicación, donde la revisión no es una obligación, ¿quién regula la calidad del contenido? Este es un riesgo que asume la industria ya que la publicación de textos que pueden no estar correctamente editados, podría significar un declive en la calidad.

En conclusión, si bien el sitio aún no ha generado gran impacto en la industria editorial argentina, representa un gran cambio dado que se está ante un nuevo paradigma en la publicación de libros, que refleja a la sociedad moderna. Se vive prácticamente a través de internet y el poder del click crece a pasos agigantados junto con en el individualismo y el ser auto-suficiente. Para  generaciones anteriores, resultaba imposible pensar que desde el sillón de la casa se tuviera la posibilidad de hacer las compras, pagar cuentas e, inclus,o publicar un libro. La pregunta que surge, de manera inevitable, es hasta dónde llega el alcance de internet. Hoy, el límite parece ser un tanto difuso.