Amazon: el éxito que revolucionó el e-commerce

Amazon es una compañía estadounidense de comercio electrónico con sede en Seattle, Estado de Washington. Fue una de las primeras grandes compañías en vender bienes a través de Internet. Comenzó como una librería online ofreciendo la más amplia y variada oferta hasta ese entonces. Es hasta el día de hoy, que además de haber crecido y haber ampliado su negocio a otros rubros,  continúa liderando el comercio de libros a nivel global con gran éxito.

Jeff Bezos, su creador, afirma que: “El concepto de negocio, éxito y rasgo distintivo de Amazon es que nuestro catálogo de ofertas de libros es cuasi – infinito, reproducible, barato y portátil para el mundo entero, por la vía de Internet.”   Amazon revolucionó el ecommerce desde un primer momento, conservando siempre una obsesión constante por la satisfacción del cliente durante y luego del proceso de compra que lo llevó a fidelizar a sus clientes y a ir creciendo cada vez más rápido.

En la actualidad, Amazon se enfrenta diferentes desafíos, entre ellos, el lanzamiento de un sistema de streaming que permite reproducir series, películas y música y que será la competencia directa de Netflix. Por otro lado, continuar expandiendo su servicio de Amazon Prime Air, mediante el cual las compras se distribuirá mediante un sistema de drones en menos de media hora. Además, Amazon ya ofrece a los autores independientes la oportunidad de auto-publicar sus obras a través de Kindle Direct Publishing. Es una manera de impulsar a los pequeños autores que se están iniciando en la industria.   Links consultados: http://www.webometrics.info/es http://www.amazon.com/ http://www.antonioalcocer.com/amazon-analisis-de-su-modelo-de-negocio-y-ventaja-competitiva/ http://www.lanacion.com.ar/1409950-amazon

Caso: Creative Commons

Creative Commons es una organización sin ánimo de lucro, fundada por Lawrence Lessing, Hal Abelson y Eric Eldred en 200. Fue fundada en California y ahora está presente en 80 países. Su función es ofrecer modelos de licencias libres que permiten a los autores depositar su obra de forma libre en Internet, limitando los usos que de dichas obras se pueden hacer. Nacen para compartir y reutilizar las obras de creación bajo ciertas condiciones y el autor autoriza el uso de su obra, pero la obra continúa estando protegida. No tiene carácter de exclusividad, por tanto el autor puede otorgar otras licencias sobre la misma obra con condiciones diferentes, pero las subsiguiente licencias sólo se podrán otorgar en régimen de no exclusividad. Los seis tipos de licencias que ofrece Creative Commons son: 1) reconocimiento; 2) reconocimiento – sin obra derivada;3) reconocimiento – sin obra derivada – no comercial; 4) reconocimiento – no comercial; 5) reconocimiento – no comercial – compartir igual; 6) reconocimiento – compartir igual.

Las licencias Creative Commons proponen “algunos derechos reservados”, mientras que el copyright quiere decir “todos los derechos reservados”. Estas licencias utilizan un modelo de ingreso, ya que se trata de conceder licencias, en este caso, más amplias o permisivas que aquellas de los derechos reservados. Otorga licencias y es intermediario entre los productores de contenidos (mediando las formas en que estos se compartirán con los consumidores) y los que utilizan esos contenidos. Sin embargo, es una organización sin fines de lucro. Se sustenta a través de la inversión de los partidarios de este tipo de licencias, empresas y compañías que fomentan el libre uso de contenidos. El apoyo corporativo es brindado por sustentadores como The Beal Fund of Triangle Community Foundation, en representación de Lulu.com, Google, Mozilla Foundation y Red Hat. Además, Creative Commons cuenta con las inversiones de Best Buy, Digital Garage, Duke University, eBay, Microsoft Corporation, Mountain Equipment Co-op y Nike.

Las claves del éxito de Creative Commons se deben a razones políticas y a razones prácticas. Por un lado, los motivos políticos se basan en las “guerras de los derechos de autor”. Esto consiste en que algunas personas quieren encontrar vías alternativas para regular la creatividad, y no creen que una aplicación estricta y rígida en la era digital tenga sentido, en especial en lo tocante a la educación, la investigación científica y las obras de aficionados. Por otro lado, las razones prácticas se ven en las universidades, donde los estudiantes necesitan aprender a utilizar medios digitales para ver vídeos, registrarlos o mezclar música tanto como a escribir.

Links consultados:
http://www.creativecommons.org.ar/
http://es.wikipedia.org/wiki/Creative_Commons
http://www.creativecommons.org.ar/article/entrevista-a-lawrence-lessig/

Para el presidente del Cavic, la piratería degrada la cultura de las personas

Rocío Gorbea, Facundo Merello y Juliana Quintana

La Cámara Argentina de Videoclubes (Cavic) está formada por videoclubistas profesionales que trabajan hace veinte años con material legal. La cámara surge en el 2004 con la necesidad de representar a cientos de videoclubistas del país. La particularidad de estos videoclubes es que, junto con la Unión Argentina de Videoeditores (UAV), están adheridos a un plan denominado “100% original” que resume la convicción de fortalecer el mercado legal del video y de premiar a los videoclubes comprometidos con la legalidad.

En el Congreso se está gestando el proyecto Promoción y Protección del Patrimonio Audiovisual de los Videoclubes ideado por Roy Cortina, diputado nacional, y apoyado por el Cavic. Este busca eliminar todos los impuestos posibles para que la actividad sea sustentable en las condiciones actuales y que pueda crecer. En el 1995 hubo un intento de cambiar la situación mediante un proyecto que se levó a la Cámara de Diputados y que obtuvo media sanción. Sin embargo, como recuerda Juan Norberto Melo, presidente del Cavic, esta propuesta fue “cajoneada” en el Senado por la presión de los medios audiovisuales de aire ya que en los noventa los videoclubes eran una fuerte competencia de estos.

El Cavic tiene varios catálogos multiculturales a la disposición de la gente. El fin de la cámara es que no desaparezca este soporte analógico físico, que garantiza la relación comunitaria. Hoy los videoclubes constituyen un mercado de nicho para los cinéfilos que los frecuentan por su contenido especializado. La postura de los directores del Cavic es positiva con respecto al futuro del negocio de los videoclubes porque no creen que Cablevisión, Netflix, Direct TV, ni Disney logren interactuar con la gente de la misma manera en que lo hacen ellos.

Uno de los desafíos por los que deben atravesar los videoclubes es el de la piratería, que se ha vuelto una competencia exponencial en esta industria. La manera que propone el presidente de la cámara para combatirla es a través del fortalecimiento de la Ley de Propiedad Intelectual, siendo preciso adaptarla a estas épocas. La ley debería incluir, según Melo, nuevas cláusulas que fijen un plazo para editar las películas a formato DVD de forma legal y que aseguren la baja de impuestos para facilitar dicho proceso. También insiste en que las películas piratas no son truchas sino robadas porque la película no es el disco ni la caja, sino una obra que se roba y se vende en un disco y una caja que si son truchas.

Para el presidente del Cavic hay dos consecuencias de la piratería, por un lado, que ésta daña a los videoclubes, y  por el otro, que impide que se editen ciertas películas. La pérdida rampante de clientes de los videoclubes en los últimos años les obligó a muchos a cerrar los negocios y, actualmente, solo están funcionando menos de setecientos. Además, se produce una interrupción muy importante en la cadena de valor del negocio de los DVD. Los videoclubes reciben cada vez menos material para distribuir porque la cantidad de DVD que se editan ha disminuido y esto se debe al decrecimiento de su consumo, que, a su vez, es consecuencia la transmisión de películas gratis en Internet. También corrompe la ética y la cultura de las personas porque los padres no explican que la piratería es un robo.

Entrevista completa:

Ver:
http://www.mediafire.com/view/o6h5xv580sos2a3/Entrevista.docx

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Amenazas en la Industria de la Música

Bonadeo, Olivera, Román               

En el mundo de la industria musical se pueden encontrar diferentes tipos de amenazas. Amenazas de la que cada uno es parte día a día; tan simples como lo es escuchar música en la comodidad de nuestra casa. La piratería, en la actualidad, es uno de los grandes problemas que la industria debe enfrentar  para que, como artista y productor, continuar en esta industria sea posible sin que los ingresos se vean afectados.

Las compañías musicales tienen tradicionalmente dos fuentes de ingresos, nos informa Lucy Küng: las ventas de CDs y los derechos de autor. Ambos ingresos están directamente relacionados con la distribución de los productos musicales. Las cadenas de ventas por menor, retailing, componen la más tradicional y mayor distribución de música, recaudando alrededor del 40%. Además, algunas compañías como Columbia Records y Sony BMG tienen “record clubs” que venden CDs directamente al público.

Como consecuente de los avances tecnológicos de los últimos años, hubo un fuerte impacto en el paradigma musical provocando cambios profundos en la distribución. Ésta comenzó a realizarse de manera libre y gratuita a través de Internet, ya sea de manera legal como ilegal. La forma ilegal de distribución vía Internet se la conoce por el nombre de piratería. Es uno de sus mayores desafíos que enfrentan los productores de contenidos. Las nuevas tecnologías como YouTube y SoundCloud  son aquellas que nos facilitan éste tipo de descargas gratuitas, fáciles y de gran velocidad dando lugar a la innovación de nuevos tipos de distribución en la industria; por lo que también nuevos tipos de consumos han ido surgiendo en los últimos años.

Entonces, el problema que se presenta aquí es cómo pueden hacer las discográficas con este nuevo sistema; cómo conseguir la atención de su público fanático de la música y que el mismo se transforme en consumidor de forma legal, pagando por los requisitos utilizados y logrando que tanto el artista como la discográfica no se vean perjudicados.

Fuentes:

Küng, Lucy. Strategic Management in the Media. Theory to practice. Londres, Sage, 2008

http://www.alt1040.com/2013/10/pirateria-digital Consultado el 11 de octubre de 2013

http://www.beatport.com Consultado el 11 de octubre de 2013.

http://www.bbc.co.uk/blogs/introducing/posts/Copyright-deals-and-royalties-in-the-music-industry Consultado el 11 de octubre de 2013.

http://www.crazyminds.es/47292/  Artículo publicado el 9/10/2013 y consultado el 14 de Octubre de 2013.

http://www.cronista.com/negocios/Con-nuevos-jugadores-se-calienta-la-guerra-de-la-musica-online-20130925-0007.html Artículo publicado el 25/9/2013 y consultado el 14 de Octubre de 2013.

http://elblogdeestructuraic.files.wordpress.com/2013/09/kc3bcng-lucy-strategic-management-in-the-media.pdf Consultado el 10 de Octubre de 2013.

http://es.scribd.com/doc/172985274/LSE-MPP-Policy-Brief-9-Copyright-and-Creation Consultado el 14 de Octubre de 2013.

http://www.grooveshark.com Consultado el 11 de octubre de 2013.

http://industriamusical.es/el-impacto-de-internet-en-la-industria-musical/ Consultado el 10 de octubre de 2013.

http://www.ign.gob.ar/descargas/biblioteca/ley11723.pdf Consultado el 14 de Octubre de 2013.

http://www.larazon.com.ar/show/mundo-discos_0_504000146.html Artículo publicado el 9/10/2013 y consutlado el 14 de Octubre de 2013.

http://www.larazon.es/detalle_movil/noticias/3961062/cultura+musica/javier-gayoso-si-un-musico-recibe-poco-que Artículo publicado el 14/10/2013 y consultado el 14 de Octubre de 2013.

http://musicians.about.com/od/publishingandroyalties/Publishing_Royalties_and_Copyright_Information.htm Consultado el 10 de octubre de 2013.

http://www.myspace.com Consultado el 11 de octubre de 2013.

http://noticias.terra.com.ar/tecnologia/estudio-concluye-que-la-pirateria-no-afecta-a-la-industria-del-entretenimiento,322338a700a81410VgnVCM10000098cceb0aRCRD.html Artículo publicado el 5/10/2013 y consutlado el 14 de Octubre de 2013.

http://www.razonypalabra.org.mx/anteriores/n15/jsecamp15.html Consultado el 10 de octubre de 2013.

http://www.sessionsound.com Consultado el 11 de octubre de 2013.

http://www.spotify.com.ar Consultado el 11 de octubre de 2013.

http://soundcloud.com Consultado el 11 de octubre de 2013.

http://www.youtube.com Consultado el 11 de octubre de 2013.

La piratería avanza sobre los videoclubes

Gorbea – Merello – Quintana

Actualmente, el negocio de los videoclubes está en crisis debido a que la piratería acapara ingresos, principalmente, mediante Internet. Según informa la Cámara Argentina de Videoclubes (Cavic), hoy están funcionando menos de setecientos alquileres de videos, en contraste con los diez mil locales que funcionaban en la década de los ochenta. Más de 2.500 videoclubes cerraron solo en los últimos tres años.

Es importante esclarecer los tipos de ofertas que hoy existen en Internet. Por un lado, están los servidores legales, como como Netflix, YouTube Movies, Mubi o MovieCity Play, que pagan las licencias correspondientes para tener películas en sus bases de datos, y por otro lado, están los servidores ilícitos, como Cuevana o BitTorrent, que permiten bajar o reproducir películas sin contar con los permisos de los propietarios de los derechos. Ambos compiten con los videoclubes y son el principal motivo de que peligren de extinción.

Los manteros y los canillitas son otra de las grandes amenazas a los videoclubes. Los primeros son comerciantes que viven de la venta ilegal de diversos productos, entre ellos, las películas piratas, mientras que los canillitas se dedican a la venta de diarios y revistas, pero en este último tiempo también han añadido la venta de DVD a su negocio. Esto generó una baja en los ingresos de los videoclubes. Sin embargo, Juan Norberto Melo, presidente de la Cámara Argentina de Videoclubes y socio gerente de Video Manía considera que la competencia no es significativa ya que las películas que venden son de mala calidad audiovisual considerando que usualmente las bajan de Internet o las filman directamente del cine.

La dificultad para contener la piratería pone en juego el negocio de alquiler de películas, esto ha provocado que algunos videoclubes tuvieran que recurrir a la falsificación para mantenerse en el mercado. En la competencia del mercado audiovisual nacional, quien se pierde de la posibilidad de tener un estreno, queda afuera.

Documento PDF: http://www.mediafire.com/download/36kkng3ya68naja/Losvideoclubes.pdf

Bibliografía

El sistema VOD en la Argentina: caso Netflix

Por Sofía Gestoso

Con el avance de las nuevas tecnologías el mundo entero ha atravesado un cambio de paradigma, se trata de consumir lo que queremos, donde queremos y cuando queremos. Intentando de adaptarse al nuevo consumidor aparece el sistema VOD (mercado de video a demanda). El 7 de septiembre del 2011 llegó Netflix a la Argentina,  una compañía estadounidense de alquiler de DVD y distribución de películas “online”. El servicio es un éxito en los Estados Unidos, pero la gran pregunta es si logrará sobrevivir en nuestro país. Además de sus competidores directos, OnVideo y Arnet play (entre otros), quienes desde principios del 2011 ofrecen el servicio VOD, Netflix debe lograr establecerse en un país con un índice de piratería del 73%[1], y donde el 90% de las copias de películas en video en circulación son piratas.[2]

La piratería es una de las problemáticas más importantes para las industrias de contenidos, entre ellas la cinematográfica. La realización de películas es un negocio riesgoso  por naturaleza, sólo una de cada diez películas recupera su inversión inicial mediante su exhibición, y en producciones locales el panorama es aún peor. La realización en Estados Unidos cuesta más de 100 millones de dólares, y en Argentina ronda los 1,5 millones de dólares, y esto sin tener en cuenta los costos de publicidad y comercialización. Para poder continuar invirtiendo dinero en la realización de películas, la industria cinematográfica debe contar con capacidad para maximizar la recaudación y retener valor residual en cada una de las ventanas de distribución. La piratería afecta así a todos los eslabones de la cadena de valores del cine, en especial la producción y comercialización. Se calcula que los estudios de cine norteamericanos perdieron, en el 2005, U$6,1 billones de dólares  por la piratería en el mundo, y en argentina se calcula una pérdida económica de 300 millones de pesos anuales,  lo que equivale al  52% del movimiento del mercado legal del video y representa aproximadamente dos o tres veces el presupuesto que percibe anualmente el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA), para el Fondo de Fomento Cinematográfico.[3] El sistema VOD, es una nueva manera de exhibir las películas que puede beneficiar en gran medida a la industria cinematográfica ya que ofrece películas a un precio muy accesible y en la comodidad del hogar, pero que a diferencia de la piratería es legal y retribuye a la industria.

Netflix viene a instalarse en un país con lo que se podría denominar una “cultura pirata”. Además de las altísimas estadísticas de piratería en Argentina, lo que más alarma es que una práctica ilegal y deplorable ha pasado a convertirse en un hábito en casi todos los sectores sociales, y la conciencia que hay hacia este delito se ha tornado mínima. Así la piratería continúa extendiéndose a niveles alarmantes, llegando al punto que ni a las autoridades públicas les preocupa ver vendedores de películas truchas en esquinas y centros urbanos de la ciudad de Buenos Aires. Esta creciente tendencia llevo a que más de 2500 videoclubes cerraran sus puertas entre el 2008 y el 2012, como fue el caso de Blockbuster que quebró en 2010 y tuvo que cerrar sus puertas en la argentina.

A pesar del gran afianzamiento de la piratería en la Argentina y de que la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) colocó al país en la Lista de Vigilancia Prioritaria junto a los países que más problemas de piratería tienen[4], el 7 de septiembre del 2011, Netlfix llegó a la argentina. El fundador de Netflix, Reed Hastings asegura que no existe una cultura del robo, ya que eso no sería una cultura exitosa. Lo que conduce al desarrollo de la piratería es la falta de formas legales y baratas de conseguir el contenido buscado. Esto es lo que busca ofrecer Netflix, mediante un sistema de suscripción ofreciendo un amplio contenido sin la interrupción de publicidades. Según Hastings lo que distingue a Netflix de otros video clubes es el alquiler de películas por Internet mediante streaming y el hecho de que siempre buscan mejorar su servicio.[5] Desde su arribo a la argentina, Netflix se ha asegurado de publicitar su servicio mediante una gran variedad de publicidades, especialmente en televisión. Además ofrece un mes de prueba gratuito del servicio, lo que es una buena maniobra para tratar de captar nuevos clientes y convencerlos de que es mejor pagar por Netflix que comprar DVD’s truchos o mirar videos en sitios piratas, aspirando así a un amplio mercando ya que según un estudio de Business Bureau, el 70% de los argentinos miran películas o series por internet.

En la práctica el panorama no es tan prometedor. Aunque Netflix esta apenas en su comienzo en la argentina, aquellos que lo han probado no se hayan muy satisfechos. Las principales quejas son por un contenido muy limitado. La realidad es que Netflix debe lograr ponerse a la altura de Cuevana, un sitio de streaming de películas argentino gratuito. Aunque es ilegal, tiene más de 15 millones de usuarios, quienes se mantuvieron fieles al sitio a pesar de que sus opositores lo calificaran como “pirata”, acusándolo de generar daños y pérdidas a las compañías productoras. Sin bien sufrió múltiples demandas el sitio sigue en pie y en él se ven 80 millones de series y películas por mes. Para los consumidores de contenido cinematográfico Netflix comienza con la contra de que es un servidor pago, mientras que Cuevana, entre otros, es gratuito. Netflix al pagar por las licencias sus contenidos, es legal, pero a pesar de esto la calidad de su servicio es inferior y se actualiza aproximadamente cada 3 meses, a diferencia de sitios ilegales que lo realizan casi a la par de la emisión original. Además Cuevana suma cortos, noticias, contenido adulto, blog, documentales y juegos. Aunque hay algunos problemas en su interfaz,  el formato del portal se adecúa a los nuevos requerimientos de los que navegan, como el concepto de comunidad. Los usuarios pueden poner puntaje y comentar las películas, y tiene muchos elementos tanto de la estética como del funcionamiento de Twitter (avatares y opción de “seguir”) que estructuran una comunidad más fuerte e interconectada.[6]

En Estados Unidos la piratería a caído frente a la expansión de Netflix y otros sitios legales de “streaming” de películas, pero nada asegura que ocurra lo mismo en la Argentina, cuya cultura es además muy diferente a la norteamericana. Un ejemplo de esto, es que mientras que en Argentina Blockbuster cerró por la piratería, en Estados Unidos los servicios VOD jaquearon a la empresa. Por el momento nada está definido, pero lo cierto es que la mayoría de los comentarios del servicio no son muy positivos. Netflix debería aprovechar el mes de prueba gratuito que ofrece para convencer a sus usuarios de que su producto es excelente, rápido y legal. Pero por el contrario ofrece una videoteca limitada y hasta podemos encontrar posts en Internet con trucos para poder acceder al contenido de Netflix en Estados Unidos, ya que el de América Latina es muy limitado en comparación al norteamericano. A pesar de que la piratería se ha transformado en una costumbre en Argentina, muchos no tendrían problema de pagar por un buen servicio, en el que a diferencia de los sitios piratas no sería necesario esperar a que cargue la película, pero por el momento los sitios gratuitos e ilegales ofrecen una mejor solución.


Fuentes:

[1] En linea: http://1.bp.blogspot.com/_ZYMaV7FM_gg/Shly52tO6OI/AAAAAAAAEcc/K290F1nPIFk/s400/PIRATERIA.jpg

[2] “La cultura pirata”, en La Nación online el 19/08/2010: http://www.lanacion.com.ar/1316254-la-cultura-pirata

[3] Unión Argentina de Videoeditores, “El negocio del cine y del video (piratería)” en linea: http://www.uacopi.org.ar/sistema/systemFiles/reports/archivo_30_negocio_cine_video_pirateria.pdf

[4] Barón, Ana, “Piratería: Estados Unidos puso a Argentina en su ‘lista negra'”, en Clarin online el 02/05/2012: http://www.clarin.com/sociedad/Pirateria-Unidos-Argentina-lista-negra_0_692930778.html

[5] De Zárate, Francisco, Reed Hastings, de Netflix: ‘La piratería crece cundo no hay formas legales y baratas de conseguir el contenido'”, en Clarín online el 08/09/2012: http://www.ieco.clarin.com/empresas/Reed-Hastings-Netflix-pirateria-conseguir_0_550745120.html

[6] Chetto, Melisa y otros, alumnos de Cs. de la Comunicación de la UBA, “Cultura Cuevana. Historia, estructura y controversias”, en linea: http://es.scribd.com/doc/75468934/Cultura-Cuevana

[imagen]En linea: http://mediaandentertainmentobservatory.files.wordpress.com/2012/03/video-on-line.jpg