Crecen desafíos para la política pública en la industria del libro

Victoria Sarno Jordan- Tomas Bregliano – Juan Cruz Saibene

La política Opción Libro, impulsada por el Gobierno de la Ciudad y sobre la cual se encuentra anclada esta investigación, tiene como objetivo principal “afianzar la inserción de las pequeñas y medianas editoriales locales en el mercado interno y colaborar en su proyección internacional”. Entre los esfuerzos tangibles de impulsar esta política, el área de la Dirección de Industrias Creativas de la Ciudad brinda asistencia económica para viajes a ferias internacionales, realiza la Conferencia Editorial, la incubación de nuevas empresas (IncuBA), y eventos como la noche de las librerías, entre otros.

Si bien estas acciones permiten cierta apertura para editoriales independientes dentro del mercado local e internacional, las medidas parecen suministrar una asistencia acotada y superficial, obstruyendo un verdadero desarrollo estructural de la industria.

A pesar de esta gestión que aparenta rellenar satisfactoriamente los huecos que afectan a la industria, una mirada más profunda de esta política revela que apenas ofrecen atender necesidades superficiales. Los principales obstáculos que enfrenta esta gestión, al igual que la industria librera local en sentido general, son los siguientes: la falta de conocimiento y presencia de la política dentro del ámbito editorial local, escaso registro de actividades concretas y consistentes para una correcta evaluación de su impacto, una tendencia a ofrecer ayuda superficial más que asistencia estructural y la creciente presencia de la plataforma de contenidos digital, lo cual obliga a la industria librera cohabitar con este creciente competidor en su territorio.

De modo de explicar la causa y el posible resultado de estos obstáculos, se analizan el rol del Estado (y aquel que debería adoptar), visiones exteriores de la imagen editorial argentina, y por último se realiza un breve recorrido de la historia de la industria desembocando en la presente era digital, donde los e-books han conquistado gran territorio que antes era exclusivo de la industria librera.

En conclusión y de cara al futuro,  se llega a la afirmación de que el potencial de crecimiento de la industria editorial argentina es vasta, razón que posiciona a la política Opción Libro como un importante comienzo en esta gestión. No obstante, tras emprender una investigación de mayor profundidad, no es difícil afirmar que las acciones impulsadas por esta política tienen un alcance superficial y poco profundo en las editoriales independientes, las verdaderas catedrales de los que proviene el contenido de la literatura nacional. Solo modificando los componentes previamente mencionados y llevando a cabo una profundización general de la política Opción Libros en acciones que modifiquen su raíz, es cómo se logrará un mejor pronóstico del futuro hacia el cual nos encaminamos.
Solo modificando estos componentes y llevando a cabo una profundización general de la política Opción Libro en acciones que modifiquen su raíz, es cómo se logrará un mejor pronóstico del futuro hacia el cual nos encaminamos.

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Las editoriales en la nueva era

Por Felicitas Gallego Luque

Mariano Roca es director de Tusquets Editores Argentina desde 1984. Tusquets inició su actividad en España, en 1969, y cuenta con filiales en Argentina y México.

Roca fue entrevistado por su larga trayectoria en la industria del libro, y habló acerca de Internet, del futuro del ebook, de la piratería y del rol de las editoriales.

Consultado sobre los principales problemas y  amenazas que tiene la industria del libro en el contexto actual de Internet, Mariano Roca explicó: “Está clarísimo que va a haber un cambio fuerte y no podemos saber todavía  es si el ebook es un aliado o un problema.  En principio debería ser un aliado porque se supone que es un soporte diferente, pero es un libro. El primer gran problema es la piratería. En cuanto a legislación, la piratería de libros es un tema sin solución, es difícil atraparlos; el que piratea sale indemne.

Además se refirió respecto de su rol en la industria y el impacto que tienen las nuevas tecnologías en su trabajo. “el papel del editor es ser un FILTRO entre el público y el autor. Ese es el valor agregado que le da la editorial, cada una tiene su particularidad, una determinada línea. Esta línea editorial busca determinado tipo de autor y lo presenta a un público afín a esa editorial, que de otro modo no lo encontraría”.