Publicidad oficial en la prensa gráfica

González Avila – Ipoucha – Maschwitz

En la actualidad, la industria de los medios gráficos atraviesa un proceso de cambio. Sus lectores disminuyen, sufren presiones sin precedentes del Estado y de los anunciantes y tienen un presupuesto bajísimo. Ante estos desafíos, los diarios y revistas se están adaptando de diversas formas, como la digitalización, que está en pleno auge.

La Argentina tiene un gran caudal de prensa escrita. Los diarios más populares  como Clarín, La Nación y Página 12 tienen gran impacto en la opinión pública. Su temática suele centrarse en el ámbito local. Los presupuestos, que vienen mayormente de los anunciantes, son bajos. Los contenidos son informativos o publicitarios y el volumen de la publicidad determina el tamaño de la editora. Aquí radica el dilema de la independencia entre los contenidos de los anunciantes, ya sean empresas o el Estado.

En materia legal, los medios gráficos están parcialmente protegidos. La constitución prohíbe que el Estado dicte leyes en contra de la libertad de prensa y la censura de parte de cualquier entidad pero no existe ninguna legislación con respecto a la pauta oficial. En Argentina ésta es muy importante ya que implica el mayor ingreso de fondos. El problema aparece cuando el gobierno utiliza este vacío legal y convierte la pauta oficial en un premio o un castigo a los medios dependiendo de su afiliación al oficialismo. Esto genera roces y denuncias por parte de las editoras contra el gobierno.

En definitiva, la prensa escrita está tambaleando pero se mantiene a flote. De todos sus desafíos, el más peligroso es el poder y la manipulación del Estado. Esto es por dos razones. Primero porque la libertad de prensa se ve comprometida y segundo porque la supervivencia económica depende en gran medida de la pauta oficial. Tal es el caso que algunos medios chicos del interior sólo obtienen sus ingresos de esta fuente. La solución es que se establezca una regulación a la pauta oficial, que en la nueva ley de medios no figura. La opinión pública debe entender que el bien más preciado en la prensa escrita es la libertad de prensa y que hay que conservarla.

Vea el informe completo TP ESTRUCTURAS.

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